Las fuerzas de Estados Unidos anunciaron el abordaje y la captura del buque petrolero Bertha en el área de responsabilidad del Comando Indo-Pacífico (INDOPACOM), como parte de una operación para hacer cumplir sanciones marítimas contra embarcaciones señaladas por transportar crudo sancionado. Según el comunicado, el barco fue rastreado desde el Caribe hasta el océano Índico y la operación se realizó sin incidentes. La acción fue presentada como parte de una estrategia más amplia para impedir que buques sancionados evadan las restricciones impuestas por Washington.
Este fue el mensaje difundido oficialmente:
“Tres barcos huyeron y ahora los tres han sido capturados.
Durante la noche, fuerzas de Estados Unidos llevaron a cabo un derecho de visita, interdicción marítima y abordaje del Bertha sin incidentes en el área de responsabilidad de INDOPACOM. La embarcación operaba en desafío a la cuarentena establecida por el presidente Trump contra buques sancionados en el Caribe e intentó evadirla.
Desde el Caribe hasta el océano Índico, lo rastreamos y lo detuvimos. Ninguna otra nación tiene el alcance global, la resistencia o la voluntad para hacer cumplir sanciones a esta distancia.
Las aguas internacionales no son refugio para actores sancionados. Por tierra, aire o mar, nuestras fuerzas los encontrarán y harán justicia.
El Departamento de Guerra negará a los actores ilícitos y a sus intermediarios la libertad de maniobra en el dominio marítimo.”
El operativo: interdicción y mensaje geopolítico
La operación fue descrita como un “right of visit” (derecho de visita) seguido de interdicción marítima y abordaje. En términos jurídicos, el derecho de visita permite inspeccionar un buque en alta mar bajo determinadas circunstancias —por ejemplo, sospecha de piratería, trata o violaciones de sanciones—, siempre bajo el marco del derecho internacional.

El tono del comunicado fue inequívoco:
Washington quiso subrayar su capacidad de alcance global, al afirmar que rastreó la nave “desde el Caribe hasta el océano Índico”. Más allá del hecho puntual, el mensaje fue disuasivo: las aguas internacionales no son un “refugio” para actores sancionados.
Fuentes abiertas y reportes internacionales señalan que el Bertha había salido de aguas venezolanas a comienzos de enero de 2026 con una carga cercana a 1,9 millones de barriles de crudo pesado tipo Merey, rumbo a Asia.
¿Cuántos barcos han sido abordados?
La frase inicial del comunicado —“Tres barcos huyeron y ahora los tres han sido capturados”— sugiere una operación coordinada contra una flotilla.
De acuerdo con reportes de prensa internacional y análisis de think tanks especializados en sanciones:
El Bertha sería el tercer abordaje de alto perfil comunicado oficialmente dentro de esta fase de la campaña.
Desde diciembre de 2025, al menos siete buques vinculados a redes de transporte de crudo sancionado han sido objeto de incautaciones, órdenes judiciales o abordajes por parte de Estados Unidos.
No todas las intervenciones implican captura formal: algunas han sido inspecciones, otras confiscaciones judiciales, y otras interdicciones en tránsito.
Las cifras varían según el criterio (abordaje, incautación, orden de embargo), pero la tendencia es clara: la presión marítima ha escalado.
El Bertha: ficha técnica y antecedentes
Nombre: Bertha

IMO: 9292163
Tipo: Petrolero (VLCC – Very Large Crude Carrier)
Bandera registrada: Islas Cook
Alias previo: Monica S
El buque figura en listados de sanciones del Departamento del Tesoro de Estados Unidos por su presunta participación en el transporte de petróleo sujeto a restricciones internacionales.
Aunque fue inicialmente señalado por vínculos con transporte de crudo iraní, sus movimientos recientes lo conectan con exportaciones de crudo venezolano.
La empresa detrás: Shanghai Legendary Ship Management
El buque está vinculado a Shanghai Legendary Ship Management Company Limited, una compañía incluida en listados de sanciones estadounidenses.
De acuerdo con documentación oficial:
La empresa fue designada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).
Las sanciones la vinculan con la administración de buques que transportaban crudo iraní y otras cargas sancionadas.
No es una empresa venezolana ni figura como propiedad directa de personas venezolanas en registros públicos.
Hasta ahora, no hay evidencia pública que identifique a individuos venezolanos como propietarios o gestores directos del Bertha.
¿Qué es la “flota de la sombra”?
El concepto de shadow fleet o “flota de la sombra” describe una red de buques que operan con prácticas opacas para mover crudo de países bajo sanciones como:
Venezuela
Irán
Rusia
Estas prácticas suelen incluir:
Apagar sistemas AIS de rastreo.
Cambiar de bandera con frecuencia.
Realizar transferencias barco a barco (STS) en alta mar.
Utilizar estructuras societarias complejas para ocultar propiedad real.
El Bertha encaja en varios de estos patrones operativos.
Venezuela en el centro del tablero
El elemento venezolano es clave por dos razones:
El buque habría cargado crudo en terminales venezolanas.
La administración estadounidense estableció una “cuarentena” contra buques sancionados que operaran en torno al Caribe venezolano.
Sin embargo, el expediente sancionatorio del barco no se limita a Venezuela. Forma parte de una red más amplia que conecta rutas entre América Latina, Medio Oriente y Asia.
Implicaciones
La captura del Bertha marca:
Un precedente de aplicación extraterritorial de sanciones.
Un mensaje de alcance global.
Una escalada en la interdicción marítima de crudo sancionado.
Más allá del caso puntual, la pregunta de fondo es si esta ofensiva reducirá efectivamente el comercio paralelo de petróleo o si simplemente obligará a la “flota de la sombra” a sofisticar aún más sus mecanismos de evasión.
Por ahora, el mensaje oficial es claro: Estados Unidos está dispuesto a perseguir estos buques más allá del Caribe y hasta el Índico.
Y el Bertha es, hasta ahora, el ejemplo más visible de esa estrategia.







