Mientras el sol del domingo 1 de febrero calentaba las costas de Samaná, un gigante de acero con matrícula RA-78765 descendía sobre la pista del Aeropuerto Internacional El Catey. Su silueta robusta y su rugido de motores soviéticos no pertenecían a la flota de ninguna aerolínea turística. Se trataba de un Ilyushin Il-76TD, un avión diseñado para la guerra, operado por Aviacon Zitotrans: la pieza maestra en el engranaje de transporte estratégico de la Rusia de Vladímir Putin.

El aterrizaje en la República Dominicana —punto neurálgico de la influencia de Washington en la región— marca un hito en la sofisticada red de transporte que Rusia mantiene viva a pesar de las sanciones internacionales. Según registros de vuelo obtenidos por Contexto.info, el carguero completó una travesía de cinco días que lo llevó desde el corazón del poder ruso hasta el Caribe profundo.
El clan de los Urales: Poder político tras el fuselaje
La operatividad de Aviacon Zitotrans no se explica sin sus vínculos con la cúpula del Kremlin. La empresa, con sede en Ekaterimburgo, está bajo el control de figuras que operan en la intersección de los negocios estatales y la inteligencia.
Valery Borisovich Savelyev: El «Oligarca de los Urales»
Valery Savelyev no es solo el fundador de Aviacon Zitotrans; es una figura de peso en el aparato político del Kremlin.
- Perfil de Poder: Savelyev es el líder del AVS Group, el conglomerado matriz de la aerolínea. Durante años, ha sido una figura prominente en el partido Rusia Unida (el partido de Vladimir Putin), sirviendo como diputado en la Asamblea Legislativa de la región de Sverdlovsk.
- Vínculos de Inteligencia: Reportes de inteligencia y periodismo de investigación (como los de National Security News) lo vinculan orgánicamente con el FSB (sucesor de la KGB). Se le describe como un «facilitador» que pone infraestructura privada al servicio de operaciones estatales rusas.
- Sanciones: Savelyev está bajo el escrutinio de las agencias de inteligencia occidentales. Aunque las sanciones a menudo se dirigen a la entidad (Aviacon), su nombre aparece recurrentemente en informes de «Personas Expuestas Políticamente» (PEP) y es señalado por Ucrania como un facilitador de la agresión militar.

Oleg Maglysh: El Ejecutor Operativo
- Perfil: Como Director General de Aviacon Zitotrans, Maglysh es quien firma las autorizaciones y gestiona la flota de los Ilyushin Il-76. A diferencia de Savelyev, su perfil es estrictamente técnico-operativo, diseñado para mantener la operatividad de la empresa bajo presión internacional.
- Sanciones: Al ser el representante legal de una entidad sancionada por la OFAC (EE. UU.), Canadá y Ucrania, Maglysh tiene restricciones de movimiento y transacciones en el sistema financiero occidental. Su rol es asegurar que la «logística invisible» siga funcionando a pesar de los bloqueos.
El «Air Bridge» del Ministerio de Defensa
La afirmación de que Aviacon tiene contratos activos con el Ministerio de Defensa ruso no es una suposición.
- Documentación: La propia aerolínea, en sus perfiles corporativos históricos (como en Routes Online), listaba orgullosamente entre sus clientes a los «Ministerios de Defensa» de diversos países, incluido el de la Federación Rusa.
- Operatividad Militar: En mayo de 2024, se documentó que Aviacon Zitotrans operó vuelos para desplegar tropas y armamento en Níger justo cuando ese país rompió su cooperación militar con EE. UU. para aliarse con Moscú.
- Subsidios Estatales: El gobierno ruso anunció en julio de 2022 el pago de subsidios directos a Aviacon Zitotrans para «blindar» sus operaciones frente a las sanciones occidentales, confirmando que es una empresa de interés nacional estratégico.
El transportista oficial de Rosoboronexport
Rosoboronexport es el único intermediario estatal de Rusia para la exportación de armamento. La relación con Aviacon es simbiótica:
- El antecedente turco: Según el Tesoro de EE. UU., en septiembre de 2022, Aviacon Zitotrans intentó utilizar una empresa turca y diplomáticos para facilitar la venta de equipo de defensa ruso en el extranjero en representación de Rosoboronexport.
- Cargas Identificadas: Se ha verificado que esta aerolínea es la encargada de entregar «piezas de misiles, ojivas y componentes de helicópteros» a clientes de Rosoboronexport en Venezuela, Nicaragua y África.
- Estatus de «Agente de Envío»: En el mundo de la inteligencia de defensa, Aviacon es considerada una de las pocas empresas con las licencias necesarias para manejar carga de la «Clase 1» (explosivos y materiales de guerra prohibidos por la aviación civil convencional).
Bitácora de una «Mula» global: El rastro del RA-78765
La llegada a Samaná no es un evento fortuito, sino el capítulo más reciente de un historial de vuelos que demuestra un patrón de «abrazos» logísticos a los aliados regionales de Rusia.

Como se detalla en la infografía superior, la aeronave ha mantenido una actividad frenética:
Agosto de 2025: La incursión en el Eje Andino
El despliegue de agosto no fue una operación de tránsito ordinaria. La aeronave realizó una maniobra de «aproximación escalonada» que comenzó en la costa occidental de África antes de cruzar el Atlántico hacia Sudamérica.
- La escala en Brasilia (11 de agosto): El arribo a la capital brasileña se registró bajo un hermetismo inusual. Aunque oficialmente se manejó como una escala técnica, analistas de defensa señalaron que la aeronave permaneció en una zona de carga restringida.
- El arribo a Bogotá (12 de agosto): Proveniente de Brasil, el Ilyushin aterrizó en el Aeropuerto El Dorado. Esta escala generó fricciones en los círculos de seguridad colombianos, dado que Aviacon Zitotrans ya figuraba en la lista de sanciones de la OFAC. Fuentes locales sugirieron que el carguero transportaba equipos especializados para el mantenimiento de la flota de helicópteros de fabricación rusa (Mi-17) operados por el Ejército Nacional, un contrato que Moscú ha intentado mantener vigente a pesar de las restricciones bancarias.
- Conexión Caracas-La Habana (15 de agosto): Tras abandonar Colombia, el avión consolidó el eje aliado, volando hacia Venezuela y culminando en Cuba, lo que refuerza su rol como «distribuidor regional» de suministros pesados.
Octubre de 2025: El puente logístico en el pico de tensión
Este registro es, quizás, el más revelador sobre el papel de Aviacon como contratista del Ministerio de Defensa ruso. El vuelo ZR1801 de ese mes ocurrió mientras Estados Unidos incrementaba su vigilancia naval en el Caribe.
- Ruta Transatlántica Directa: A diferencia de otros vuelos, el 18 de octubre la aeronave utilizó una ruta directa Moscú → Argelia → Caracas. La escala en Argel es estratégica, ya que Argelia es uno de los mayores clientes de armas rusas y sirve como zona de seguridad para aeronaves sancionadas.
- Suministros para los S-300 en Venezuela: Informes de inteligencia de fuentes abiertas (OSINT) vincularon este vuelo con el transporte de componentes críticos y personal técnico para los sistemas de defensa antiaérea S-300VM y Buk-M2E estacionados en la base de El Sombrero. La carga incluía tubos de lanzamiento y sistemas de radar que requieren el amplio espacio de bodega que solo el Il-76 puede proveer.
- El salto a Managua (22 de octubre): Desde Caracas, el RA-78765 voló al Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino en Nicaragua. Este movimiento se dio en el marco de la renovación de los acuerdos de seguridad entre el Kremlin y el gobierno de Daniel Ortega, que incluyen el suministro de repuestos para blindados T-72 y sistemas de vigilancia costera.
La misión actual, bajo el número de vuelo ZR1801, revela una planificación escalonada para eludir radares occidentales. El viaje comenzó el 28 de enero en Moscú (VKO), haciendo escala en San Petersburgo (LED) y Sochi (AER) el 30 de enero. Tras un salto hacia Nuakchot, Mauritania (NKC), donde aterrizó a las 23:20 del 31 de enero, la aeronave emprendió el cruce atlántico.
El domingo 1 de febrero, el Ilyushin despegó de Mauritania a las 13:08 y aterrizó en Samaná (AZS) a las 16:16. Tras apenas dos horas y media de escala técnica, partió a las 18:46 con destino final a la Base Aérea de San Antonio de los Baños, en Cuba.
La paradoja dominicana y el riesgo de las sanciones

República Dominicana es uno de los principales aliados militares de EE. UU. en el Caribe. Sin embargo, permitir que un activo bloqueado por la OFAC opere en Samaná activa riesgos económicos reales. Bajo la Orden Ejecutiva 14024, las personas no estadounidenses —incluyendo empresas de servicios aeroportuarios locales— corren el riesgo de exposición a sanciones por apoyar el complejo industrial-militar de Rusia. El suministro de combustible o asistencia en tierra al RA-78765 podría interpretarse como «soporte material» a un activo del sector defensa ruso.
(Al ser consultado por Contexto.info, el Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC) no ha emitido una respuesta oficial sobre los criterios que permitieron esta escala.)
El peso de la ley: Aviacon Zitotrans y la sanción de la OFAC
El aterrizaje en El Catey resulta especialmente relevante bajo la lupa del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. El 26 de enero de 2023, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) designó oficialmente a JSC Aviacon Zitotrans como parte de las acciones para degradar la capacidad bélica de la Federación Rusa.
Según el comunicado oficial de la OFAC:
- Aviacon Zitotrans es una aerolínea de carga que ha manejado envíos para entidades de defensa rusas ya sancionadas.
- La empresa ha transportado equipo militar, incluyendo cohetes, ojivas y partes de helicópteros a nivel mundial, citando específicamente envíos previos a Venezuela y África.
- En septiembre de 2022, la firma intentó utilizar intermediarios extranjeros para facilitar la venta de equipo de defensa ruso en nombre de Rosoboronexport.
- Lo más crítico para este hallazgo: la OFAC identificó explícitamente al RA-78765 como una propiedad bloqueada en la que Aviacon Zitotrans tiene interés.
Un mensaje entre líneas
El hecho de que el principal transportista de Rosoboronexport logre trazar rutas que incluyen escalas en territorios de influencia estadounidense sugiere que Rusia conoce los protocolos administrativos que le permiten operar en los márgenes del radar político. La silueta del Ilyushin sobre las costas de Samaná queda como un dato sólido: una operación legal en sus formas, pero profunda en sus implicaciones sobre quién controla, realmente, el flujo de lo que cruza nuestros cielos.

Mientras el rastro térmico del RA-78765 se desvanece en el Caribe y sus motores se apagan en una base militar cubana, la escala en Samaná deja de ser un evento técnico para convertirse en un síntoma. En el tablero de la geopolítica actual, las fronteras no siempre se cruzan con estruendo de combate; a veces se perforan con la precisión de un formulario administrativo y la parsimonia de un carguero que sabe esperar su turno en la pista.
La soberanía se mide hoy en la capacidad de distinguir a un visitante de un intruso. Mientras el silencio oficial se prolonga, la sombra del Ilyushin sobre El Catey queda como un recordatorio mudo de que, en la logística del poder, lo que parece una pausa en el camino es, en realidad, una posición ganada en el mapa. El gigante ruso ya no está, pero queda la sospecha de que, bajo el sol del Caribe, se mueven piezas de un juego que apenas empieza a comprenderse.







