El secretario del Interior de Estados Unidos, Doug Burgum, llegó este miércoles a Caracas en una visita oficial que amplía el proceso de acercamiento energético entre Washington y el gobierno interino venezolano, apenas tres semanas después del viaje del secretario de Energía Chris Wright a la capital venezolana.
La llegada de Burgum —confirmada por la embajada estadounidense en Venezuela— representa un nuevo paso en la estrategia de la administración del presidente Donald Trump para reorganizar el sector energético del país sudamericano tras la captura de Nicolás Maduro en enero y la posterior instalación de un gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez.
A diferencia de Wright, cuyo rol se centra en la política energética y la cooperación técnica, Burgum ocupa un cargo con una dimensión estratégica más amplia: como secretario del Interior y presidente del Consejo Nacional de Dominio Energético de la Casa Blanca, supervisa la política estadounidense sobre recursos naturales, minería y acceso a materias primas estratégicas.
Una agenda más amplia: petróleo y minerales críticos
Según el mensaje difundido por la embajada estadounidense, Burgum sostendrá reuniones con autoridades interinas y representantes del sector privado para abordar no solo el futuro del petróleo venezolano sino también el desarrollo de un sector minero “legítimo” y cadenas de suministro seguras de minerales críticos.
El enfoque refleja la creciente preocupación de Washington por asegurar el acceso a minerales esenciales para industrias tecnológicas y de defensa, en momentos en que Estados Unidos busca reducir su dependencia de proveedores dominados por China.
En ese contexto, Venezuela —con grandes reservas de hidrocarburos y depósitos de minerales estratégicos en regiones como el Arco Minero del Orinoco— aparece como una pieza relevante en el rediseño de las cadenas globales de energía y materias primas.
Continuidad con la visita de Chris Wright
La visita de Burgum se produce semanas después del viaje a Caracas del secretario de Energía Chris Wright, quien sostuvo reuniones con autoridades venezolanas y ejecutivos del sector petrolero para evaluar el estado real de la industria energética del país.
Durante esa visita, Wright recorrió instalaciones del cinturón del Orinoco y discutió con autoridades venezolanas posibles marcos regulatorios para atraer inversiones internacionales que permitan recuperar la producción petrolera, gravemente deteriorada tras años de sanciones, falta de inversión y mala gestión.
Analistas consideran que la llegada de Burgum representa una segunda fase del proceso iniciado con esa misión técnica: mientras Wright evaluó el estado de la infraestructura energética, Burgum podría enfocarse en definir el marco estratégico que permita reorganizar el sector con participación de empresas internacionales.
Apertura económica bajo supervisión internacional
La visita ocurre además en un momento en que Washington ha comenzado a flexibilizar algunos aspectos del régimen de sanciones sobre Venezuela, permitiendo operaciones limitadas relacionadas con el comercio de petróleo y servicios asociados.
Funcionarios estadounidenses han señalado que estas medidas buscan facilitar una recuperación gradual de la industria energética venezolana, al tiempo que se establecen mecanismos que garanticen transparencia, supervisión y participación internacional en el proceso.
Desde la captura de Maduro en enero, Estados Unidos ha insistido en que el objetivo de su política hacia Venezuela es estabilizar el país, combatir redes de narcotráfico y reinsertar la economía venezolana en los mercados internacionales bajo nuevas reglas institucionales.
Un movimiento con implicaciones geopolíticas
Más allá de los aspectos económicos, la visita de Burgum también tiene implicaciones geopolíticas. Washington busca reducir la presencia de actores como Rusia, Irán y China en el sector energético venezolano y reposicionar al país dentro del sistema energético occidental.
Para los mercados petroleros, la eventual recuperación de la producción venezolana —que durante décadas fue una de las más grandes del mundo— podría alterar el equilibrio de oferta global en los próximos años.
Aunque la agenda oficial de Burgum en Caracas no ha sido divulgada en detalle, su visita confirma que Venezuela se ha convertido en una prioridad dentro de la estrategia energética global de la administración Trump.







