El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció este jueves una actualización simultánea de su régimen de sanciones que incluye dos movimientos que llaman la atención en el contexto del proceso de reorganización del sector energético venezolano: la emisión de una licencia que autoriza transacciones con dos subsidiarias alemanas de la petrolera rusa Rosneft y la eliminación de sanciones a una empresa y a un buque que habían sido señalados por transportar crudo venezolano.

La decisión fue publicada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), que emitió la Licencia General 129A, autorizando transacciones con Rosneft Deutschland GmbH y RN Refining & Marketing GmbH, ambas filiales en Alemania de la petrolera estatal rusa Rosneft. La licencia reemplaza una autorización anterior emitida en octubre de 2025 y permite operaciones con esas compañías y con entidades en las que posean una participación igual o superior al 50%. russia_gl129a
Aunque la autorización se enmarca formalmente dentro del régimen de sanciones contra Rusia —y no en el de Venezuela—, el movimiento resulta llamativo en un momento en que Washington mantiene una política de presión económica contra Moscú y ha buscado limitar la presencia de actores rusos en el sector energético venezolano.
Al mismo tiempo, OFAC informó que retiró de su lista de Nacionales Especialmente Designados (SDN) a la empresa Arctic Voyager Incorporated, registrada en las Islas Marshall, y al buque petrolero KIARA M, un tanquero que había sido vinculado al transporte de crudo venezolano en operaciones destinadas principalmente al mercado asiático.
La eliminación implica que la empresa y el buque dejan de estar sujetos a bloqueo financiero bajo la orden ejecutiva 13850, que sanciona a entidades involucradas en el sector petrolero venezolano.
Una red de transporte del petróleo venezolano
El buque KIARA M, construido en 2004 y registrado bajo bandera panameña, había sido identificado por autoridades estadounidenses como parte de la red de transporte utilizada para movilizar petróleo venezolano en medio de las sanciones impuestas al régimen de Nicolás Maduro.

Durante los últimos años, Washington ha sancionado decenas de buques, empresas navieras y traders internacionales acusados de facilitar la exportación de crudo venezolano mediante estructuras corporativas offshore, cambios de bandera y manipulación de sistemas de rastreo marítimo.
Ese sistema permitió a PDVSA mantener exportaciones hacia Asia incluso en los momentos más estrictos del régimen de sanciones.
La decisión de retirar las sanciones a Arctic Voyager y al KIARA M no fue acompañada por una explicación detallada del Tesoro, algo relativamente común en este tipo de actualizaciones administrativas. En ocasiones, OFAC elimina entidades cuando cambian de propietario, se disuelven o dejan de participar en las actividades que motivaron su designación.
El elemento Rosneft
El elemento más llamativo del anuncio, sin embargo, es la nueva licencia relacionada con Rosneft.
La petrolera rusa desempeñó un papel central en el sostenimiento de la industria petrolera venezolana durante los años más duros de sanciones internacionales. Entre 2016 y 2020, Rosneft financió a PDVSA mediante esquemas de prepago petrolero, organizó la logística de exportaciones y actuó como intermediario en la venta de crudo venezolano a mercados internacionales.

Tras sanciones directas de Washington en 2020, Rosneft transfirió sus activos venezolanos a una empresa estatal rusa distinta, en un movimiento que buscó aislar a la compañía de las restricciones estadounidenses.
La licencia anunciada este jueves no autoriza operaciones con la matriz rusa Rosneft ni con otras entidades sancionadas del grupo, pero sí permite transacciones con sus filiales alemanas, lo que sugiere que Washington está manteniendo una diferenciación jurídica entre esas subsidiarias europeas y la compañía controladora en Rusia.
Contexto: la nueva política energética hacia Venezuela
La actualización de OFAC se produce en medio de un proceso más amplio de redefinición de la política energética estadounidense hacia Venezuela.
Este miércoles, el secretario del Interior de Estados Unidos, Doug Burgum, llegó a Caracas para sostener reuniones con autoridades del gobierno interino venezolano y con representantes del sector privado, en una visita que amplía el acercamiento energético iniciado semanas atrás por el secretario de Energía Chris Wright.
Washington ha señalado que busca facilitar una recuperación gradual de la industria petrolera venezolana bajo nuevos marcos regulatorios, al tiempo que intenta reducir la presencia de actores estratégicos como Rusia, Irán y China en el sector energético del país.
En ese contexto, algunos analistas consideran que los recientes ajustes en el régimen de sanciones podrían formar parte de un proceso más amplio de reorganización de las cadenas de comercialización del petróleo venezolano.
Por ahora, sin embargo, la actualización publicada por OFAC parece responder principalmente a ajustes técnicos dentro del sistema de sanciones: una licencia específica para operaciones con subsidiarias europeas de Rosneft y la eliminación de sanciones a un buque y a su empresa propietaria previamente vinculados al comercio de crudo venezolano.
Lo que sí queda claro es que las decisiones regulatorias de Washington comienzan a moverse en paralelo con la nueva etapa de diálogo energético que se desarrolla entre Estados Unidos y Caracas.







