El Departamento del Tesoro de Estados Unidos dio este miércoles una señal que puede reconfigurar el mapa energético del Caribe: la Office of Foreign Assets Control (OFAC) publicó una nueva aclaratoria que abre la puerta —bajo licencia y condiciones estrictas— a la reventa de petróleo de origen venezolano con destino a Cuba.
La medida quedó plasmada en la FAQ 1238, un documento técnico que, aunque breve, tiene implicaciones políticas y económicas relevantes.
Lo clave: Washington no está levantando sanciones, pero tampoco está cerrando la posibilidad de que crudo venezolano llegue a la isla si la operación cumple requisitos específicos.
¿Qué cambió?
Hasta ahora, cualquier operación que conectara petróleo venezolano —sujeto a sanciones— con Cuba —bajo embargo estadounidense— se movía en una zona de alto riesgo legal.
La nueva FAQ cambia eso.
OFAC establece que aplicará una “política favorable de licencias” para solicitudes que busquen autorizar la reventa de petróleo venezolano destinado a Cuba. Es decir, el gobierno estadounidense reconoce explícitamente que este tipo de operación puede aprobarse si cumple condiciones regulatorias.
No es una autorización automática.
No es una licencia general.
Pero ya no es un vacío ambiguo.
¿Cómo funcionaría?
Las solicitudes deberán alinearse con la Venezuela General License 46A (GL 46A), que regula transacciones relacionadas con petróleo venezolano.
La aclaratoria también precisa que:
- El solicitante no necesita tener una entidad en Estados Unidos.
- No pueden beneficiarse entidades militares o de inteligencia cubanas.
- No pueden intervenir actores incluidos en la Cuba Restricted List.
En términos prácticos: el Tesoro está creando un canal legal supervisado para una operación que antes generaba incertidumbre jurídica.
El contexto político de 2026
La publicación ocurre en un escenario radicalmente distinto al de años anteriores.
Eso cambia la lógica política detrás de las sanciones. La presión ya no está diseñada para aislar a Maduro —quien enfrenta cargos federales— sino para administrar un sistema energético regional bajo nuevas condiciones de poder.
La decisión de OFAC sugiere que Washington está optando por regulación y supervisión antes que por prohibición absoluta.
¿Qué significa para la región?
Cuba ha dependido históricamente del petróleo venezolano para sostener su sistema eléctrico y su economía interna.
Al establecer que la reventa puede autorizarse bajo licencia, Estados Unidos introduce:
- Mayor previsibilidad para traders y operadores energéticos.
- Un mecanismo formal para supervisar flujos de crudo.
- Un esquema que intenta evitar beneficios directos a estructuras estatales o militares cubanas.
No es una flexibilización total.
Pero tampoco es una línea roja absoluta.
Es una puerta controlada.
La FAQ 1238 no levanta sanciones ni elimina el embargo a Cuba.
Lo que hace es algo más sofisticado: reconoce que el petróleo venezolano puede terminar en Cuba dentro de un marco regulado y con licencia específica.
En el tablero político de 2026, Washington parece enviar un mensaje claro:
el comercio energético no se elimina; se administra.
Y en esa administración, el Caribe vuelve a estar en el centro de la jugada.







