La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) emitió dos órdenes regulatorias que suspenden todas las operaciones aéreas sobre El Paso, Texas, y Santa Teresa, Nuevo México, desde la noche del 10 de febrero hasta el 20 de febrero de 2026.
La medida, formalizada a través de los NOTAM FDC 6/2233 y FDC 6/2234, clasifica el área como “National Defense Airspace” (Espacio Aéreo de Defensa Nacional), una categoría poco común que se utiliza en contextos de seguridad nacional.


Los documentos establecen la prohibición total de vuelos desde la superficie hasta los 17.999 pies de altitud en un radio aproximado de 10 millas náuticas alrededor de El Paso, excluyendo el espacio aéreo mexicano.
Lenguaje inusual y severo
Lo que más ha llamado la atención no es solo el cierre, sino el lenguaje empleado en los NOTAM.
Las órdenes advierten que cualquier aeronave que incumpla las restricciones puede ser interceptada, que los pilotos podrían enfrentar cargos civiles o criminales, y que el gobierno de Estados Unidos podría incluso utilizar “fuerza letal” si se determina que la aeronave representa una amenaza inminente a la seguridad.
Este tipo de redacción no es habitual en cierres por condiciones climáticas, fallas técnicas o mantenimiento aeroportuario.
La base legal invocada es el 49 U.S.C. §40103(b)(3) y la regulación 14 CFR 99.7, que facultan a la FAA —en coordinación con el Departamento de Defensa— a restringir el espacio aéreo cuando lo considere necesario en interés de la defensa nacional.
Sin explicación pública detallada
Hasta el momento, ni la FAA ni el Departamento de Defensa han ofrecido una explicación pública específica sobre la causa de la restricción.
No se ha anunciado oficialmente un ejercicio militar de gran escala en Fort Bliss —la base del Ejército ubicada en El Paso— que coincida con el período de cierre. Tampoco se ha informado sobre visitas presidenciales o eventos políticos que tradicionalmente generan restricciones temporales de vuelo (TFR).
La ausencia de detalles ha generado especulación en medios locales y en la comunidad aeronáutica, donde se considera que el uso de la figura de “National Defense Airspace” durante diez días consecutivos es una medida inusual.
Contexto regional
El Paso se ubica en un corredor fronterizo estratégico con Ciudad Juárez, en una zona donde operan instalaciones militares, infraestructura crítica y agencias federales.
En semanas recientes, la FAA también emitió avisos a aerolíneas sobre riesgos potenciales vinculados a actividad militar e interferencias de navegación satelital en partes de México, Centroamérica y el Caribe, lo que sugiere un entorno de mayor sensibilidad operativa en la región.
Sin embargo, no existe confirmación oficial que vincule esos avisos con el cierre actual del espacio aéreo sobre El Paso.
Impacto inmediato
La restricción implica la cancelación o reprogramación de vuelos comerciales, de carga y privados en el Aeropuerto Internacional de El Paso durante el período indicado.
Aerolíneas y pasajeros han debido ajustar itinerarios, mientras autoridades locales han solicitado mayor claridad sobre la medida.
Una herramienta legal reservada para seguridad nacional
Las restricciones temporales de vuelo (TFR) son comunes en Estados Unidos, pero su aplicación bajo la figura de “defensa nacional” y con advertencias explícitas sobre uso de fuerza no es rutinaria.
Por ahora, lo único confirmado es que el gobierno federal decidió cerrar completamente el espacio aéreo en esta zona fronteriza por un período prolongado, amparado en facultades legales relacionadas con seguridad y defensa.
El motivo específico permanece sin explicación pública.







